Reset Password

Resultados de vuestra búsqueda

Salobreña

Salobreña se encuentra en pleno centro de la Costa Tropical, entre la Costa de Sol malagueña y la Costa de Almería. Es una privilegiada franja de costa que cuenta con las mejores condiciones y atractivos para disfrutar de unas excelentes vacaciones.

Su situación mediterránea y la cercanía de Sierra Nevada, con las mayores alturas de la Península, protegen a la Costa Tropical de los vientos del norte, originando un micro clima subtropical, con 320 días de sol al año y una temperatura media en torno a los 20ºC, donde crecen toda clase de frutos tropicales en sus exuberantes vegas.

Acantilados, pequeñas calas y extensas playas configuran el paisaje de esta costa codiciada y conquistada por numerosos pobladores. Fenicios, romanos y árabes se han disputado y han dejado huella de sus culturas.

SALOBREÑA, ENCLAVE PRIVILEGIADO

Salobreña se asienta sobre una peña enclavada al borde del mar, sus casas forman una colina Blanca de cal, en cuya cima se alza una vieja Fortaleza árabe desde la que se contempla su fértil vega de frutos tropicales, regada por el río Guadalfeo. (cuyo nombre procede del árabe Wadi-l-Faý que significa “río del puerto”) y su mar mediterráneo , azul transparente. Su municipio cuenta además con los núcleos urbanos de Lobres, La Caleta y la Guardia.

SALOBREÑA – PLAYAS Y CALAS

Un litoral lleno de gratas sorpresas nos espera. Playas amplias con todos los equipamientos: las playas del Peñón y la Charca, donde se unen el blanco de las casas y el azul mediterráneo, junto a chirínguitos con sabor a mar. La playa de la Guardia, tranquila y abrazada por las plantaciones de caña. O nuestras calas naturales: El Caletón, el Pargo, con acceso a pié o por mar, que junto a la playa del cambrón, estre acantilados, prolongan la costa de Salobreña. Al final del paseo marítimo, y al otro lado del Río, la Playa de Salobreña se prolonga entre cañaverales y aves acuáticas, hasta los Campos de Golf Los Moriscos y Playa Granada.

SALOBREÑA: 320 días para tomar el sol, tranquilamente.

320 días de sol al año, la tranquilidad de disfrutar del calor sobre la arena, casi en solitario, es en muchos caso un lujo al alcance de los visitantes de Salobreña. 6 kilómetros de playas, y numerosas calas, hacen la delicia de quienes aprecian la tranquilidad y el silencio roto por las olas del mar.

SALOBREÑA – HISTORIA

Salobreña ha sido, por su enclave privilegiado y rico entorno, asentamiento de numerosas civilizaciones. Durante el neolitico, pastores seminómadas frecuentaron la zona dejando restos de su cultura en la Cueva del Gran Capitán en las cercanías de Lobres.

En el s. VIII a.C. desembarcan en sus costas los fenicios quienes establecen una factoría a la que denominan Salambina. Hacia el s. VI a.C. es conquistada por los cartagineses y ya bajo dominación romana se integra en la Bética, la provincia más rica de la Hispania Romana. Durante la dominación romana formó parte del itinerario que unía Castulo con Malaka.

En 713 d.C., Abdelaziz, hijo de Muza, ocupa estos territorios, comenzando así su etapa musulmana que duró ocho siglos y cuyo máximo esplendor fue en el periodo nazarí del Reino de Granada, pasando a llamarse Salubania.

En 1489 se produce la conquista de Salobreña por los cristianos, de la mano del capitán de artillería Francisco Ramírez de Madrid. Por la defensa del Castillo tras el asedio del rey nazarita Boabdil, los Reyes Católicos lo nombraron alcalde de Salobreña. A principio de 1810 las tropas de los franceses ocupan esta zona, hasta ser expulsados en 1812.

En la segunda mitad del siglo XIX la pérdida de su carácter militar y el resurgimiento de la industria azucarera impulsarán el desarrollo urbano de la villa.

SALOBREÑA – CASTILLO

Se conoce de la existencia de una fortificación en Salobreña desde el S. X. Aunque la distribución corresponde a la construcción que se levanto en época nazarí, el castillo árabe es el resultado del aporte de la arquitectura musulmana y cristiana. Dispone de tres recintos: el interior se corresponde en su disposición con el antiguo alcázar nazarí, los otros dos, con una función defensiva, son una ampliación castellana de finales del siglo XV.

Refrescantes jardines internos envuelven los volúmenes arquitectónicos. Desde su torres podemos contemplar a nuestros pies, la trama urbana de Salobreña, vega, mar y sierra. Sus torres, almenas y murallas, su enclave y paisajes han propiciado que el castillo sea uno de los monumentos más visitados de la costa. Su iluminación artística convierte el entorno monumental nocturno de Salobreña en uno de los más preciosos de Andalucía.

ARTESANÍA

Son numerosos los artesanos que trabajan los variados productos de la zona. Artesanos que continúan la tradición y elaboración de la artesanía autóctona de Salobreña. La cestería, los tapices, la cerámica, macramés, bolillos. Objetos de decoración artesanales como fuentes, lamparillas, trabajos de cartón, figurillas, etc… La artesanía sigue desarrollando entre los más jóvenes gracias a los cursos que durante todo el año se imparte en la Casa de la Cultura de Salobreña. Destaca el taller de Grabados Salawbinya y la escuela de cerámica arábiga. Cada año (7 Octubre) se celebra en Salobreña un Zoco de Artesanía, una muestra en la que se exhiben y venden todos los productos artesanales de la zona.

COMIDA TRADICIONAL

El pescado y los frutos tropicales son la base de la cocina de Salobreña y de sus anejos, Lobres, La Caleta y La Guardia. Platos, como los espetos de sardina, pescados a la sal o el tradicional pescaíto frito, son sus especialidades. La Fiesta de la Candelaria y San Antonio en Lobres, la Semana Santa con la procesión femenina que acompaña a la Soledad, el Día de la Cruz, la procesión marinera de la Virgen del Carmen en La Caleta, la romería en honor a la Virgen del Rosario o festivales como Nuevas Tendencias o Lucero del Alba, son las citas más importantes del calendario festivo. El Zoco de artesanos, es otra visita imprescindible. Una tradición culinaria antiquísima, por las múltiples civilizaciones que han recalado en sus costas da origen a platos de gran calidad y variedad. Cocina de pescado, plagadas de sabiduría e inteligencia. Escabeches de pescado azules, pulpo seco, espetos de sardinas, marisco del puerto, pescados de roca a la sal. Gazpachos y Ensaladas tropicales con todo el sabor de la huerta. Los guisos de patatas con cazón, las sopas de mariscos o verduras, los platos caseros, el jamón serrano de Trevélez, las migas de pan o harina, tienen mucho de historia y cultura arcaicas.

Tapear por Salobreña, entre calles y plazas es saborear los pescados de las entrañas de la mar, raciones bien fritas, cocidas o a la plancha acompañado del travieso “vino costa”. Y las excelencias de los frutos exóticos del trópico, chirimoyas, papayas, aguacates, bananas, guayabas y mangos, o la repostería de origen árabe.